“¡Tiay
vanaco!”: “¡Siéntate y descansa, guanaco!” reza una leyenda incaica.
Se dice
que esta frase salió de labios del Inca que conquistó el Collao, al invitar a
sentarse en presencia suya a un chasquique había ido al Cusco y regresaba
a Tiahuanaco portando el importante mensaje. Admirado por las cualidades
atléticas de aquel hombre, le honró comparándole por su extraordinaria
velocidad, con el ágil y elegante camélido andino.
Desde
entonces se afirma que la ciudad conserva el nombre de Tiahuanaco (Perú)
o Tiwanaku (Bolivia).
Antiguamente
se la conocía por Taipicala o Taipincatha. Que en lengua aymara significa
“estar en medio”, porque los indios del Collao creían que este pueblo se
hallaba en medio del mundo.
Esta
impresionante cultura se desarrolló en la zona límite entre Perú y Bolivia, en
cuya parte central se ubica la meseta del Collao. Su centro estuvo en La Paz.
Tiahuanaco
se ubica, a 3842 m de altitud, al Sur del lago Titicaca. Desde el Collao, las
diferentes comunidades poblaron toda el área.
Al
parecer, Tiahuanaco fue el centro del mundo andino en el sur del Perú... Desde allí,
todo convergía para ser redistribuido
No se
han encontrado sectores de habitación. Se cree que fue un importante Centro
de Peregrinación (algo así como Cahuachi). Mucho después de su abandono,
Tiahuanaco aun continuaba siendo un lugar de respeto.
Hacia
el 550 d.C. Tiahuanaco dejó de ser centro religioso y se convirtió en centro
urbano. Era la época de convivencia y coexistencia pacífica con la Cultura Huari.
De
todos los aspectos de la sociedad Tiahuanaco, la religión fue uno de los más
importantes.
Un
personaje divino se repite con frecuencia en la piedra y en la cerámica: es la
figura central de la Puerta del Sol. Su vinculación con Chavín es
innegable. Es la misma divinidad representada en la Estrella Raimondi, llamado Dios
de las Varas. Esto, más la presencia del felino, el águila y otros elementos,
sugiere que Tiahuanaco fue un renacimiento de la Cultura Chavín. De
hecho hay tres motivos del arte de Pucará que
luego se repetirán tanto en Tihuanaco como en Huari:
- El
dios de los dos báculos
- Sus
acompañantes de perfil
- La
imagen de la llama amarrada.
PERFIL DE LA CULTURA TIAHUANACO
(O TIWANAKU)
Se
establece secuencialmente tres épocas.
1) Temprano (100 a 500 dC). Se
inicia el desarrollo de una arquitectura monumental y se produce un gran apogeo
agrario.
Se
trabaja la metalurgia del cobre, plata y oro.
La cerámica no
es muy fina y sus formas son homogéneas. La decoración es pintada e incisa. Los
motivos son complejos y estilizados; representan aves, felinos, peces y
serpientes. Las formas más comunes son las botelliformes y vasos de gran tamaño
que a menudo llevan una cabeza escultórica de felino.
En metalurgia se
emplea el cobre.
2) Clásico. Se
efectúan pequeños arreglos en la estructura monumental creada en el
período Temprano. Durante la fase Clásico principia con el colapso de la
cultura Pucará (que
coexistió con los hombres de Tiahuanaco en la fase Temprana tihuanaquense).
La cerámica se
torna fina y con gran variedad en formas y diseños decorativos. Las formas más
frecuentes son vasos en forma de quero, con la parte más angosta en el centro y
cántaros semiglobulares. Los diseños, delimitados a base de líneas blancas y
negras son figurativas o geométricas. Los temas más frecuentes son el puma
representado de perfil, el cóndor, la serpiente, una figura humana completa con
la cabeza de perfil y dibujos escalonados.
En metalurgia se
emplea el bronce arsenical.
3) Post-Clásico o Decadente. Es
una época de cambios.
La cerámica pierde
calidad en el acabado, la textura, y el pulido
En metalurgia se
emplea el bronce estannífero.
Hacia
el año 1300 d.C. el Fenómeno Tiahuanaco termina. Se desconocen las causas de
este colapso, pero parece ser fueron de carácter interno.
Tiahuanaco
fue un poderoso estado imperial que extendió su dominio sobre parte del área
altiplánica y las tierras bajas meridionales del área andina central, hasta la
costa pacífica.
EL CENTRO DE
PEREGRINACIÓN DE TIAHUANACO (O TIWANAKU)
El
conjunto arqueológico se encuentra al Norte del pequeño poblado de Tiahuanaco.
Está compuesto
por grandes unidades de edificación, de planta rectangular y espacios abiertos,
probablemente calles, y canalizaciones de agua.
La
arquitectura es de grandes bloques de piedra labrada y con excelente
ensambladura y sillares trabados con grapas de cobre en sus caras interiores.
Las piedras fueron traídas al sitio desde grandes distancias, algunas desde
canteras que están cerca del lago. Ese trayecto varía de entre 10 y 300 km. y
hay bloques que pesan más de 100 toneladas.
Tiahuanaco
fue un gran centro ceremonial. Entre los edificios ceremoniales el más
importante es Kalasasaya, ubicado en el centro del conjunto. Es una gran
plataforma rectangular con una escalinata de acceso y muros laterales
construidos de grandes pilares monolíticos plantados verticalmente y dispuestos
en forma irregular. Tiene un patio hundido al que se descendía pasando a través
de una puerta monolítica, por una escalera ancha de seis peldaños. En su
esquina Noroeste, se encuentra la célebre “PUERTA DEL SOL”.
Otro
edifico ceremonial importante es el Templo Semisubterraneo ubicado al Este de
Kalasasaya. Es un ambiente de forma rectangular cuyo piso se halla por debajo
del nivel del suelo. Las paredes interiores tienen cabezas clavas.
Con
todo, la edificación de volumen dominante es la conocida como pirámide de
Akapana y se encuentra al Este. Está compuesta por varias terrazas que
alcanzan una altura de ocho metros. La planta es la unión de dos rectángulos,
uno mayor y otro menor adosado al lado Oeste. El mayor es la base de este
edificio que recuerda la forma piramidal En el segundo cuerpo hubo una
escalinata que llevaba a la plataforma superior que está destruida.
Al Sur
de la llamada Avenida Norte-Sur se encuentran los restos del Pumapunku. De esta
probable pirámide quedan tan solo enormes piedras talladas que demuestran la
monumentalidad de la construcción.
El
estilo de estas edificaciones es el patrón del que se sirvieron los Incas,
posteriormente, en sus estructuras.
Estas
construcciones fueron levantadas durante la época Temprana.
Durante
la época Clásica sólo se hicieron algunos arreglos y se añadieron algunas
nuevas esculturas.
Estas esculturas alcanzan
hasta los siete metros de alto, como es el caso de la “Estatua Bennett”. Las
estatuas son rígidas, de corte cuadrangular. Las figuras más
conocidas se hallan en posición vertical, de pie, con las manos sobre el
pecho. La cabeza es cuadrada y tiene bandas en relieve. Las orejas y la nariz
se representan en forma de “T”. Y los ojos son rectangulares, con grandes
lágrimas. Los vestidos se representan incisos.
LA PUERTA DEL SOL
El
nombre de “Puerta del Sol”, es una invención del siglo XIX y carece de razón de
ser
La
portada fue labrada en una sola pieza, con 3 m de alto por 3,75 m de anchura.
Parece
ser no se halla en su posición original. Es más, la puerta se encontró rota en
dos pedazos y es muy probable que la rotura tuviera lugar antes de ser
terminada, ya que los motivos ornamentales de la parte izquierda están
inacabados
En la
parte superior hay un complejo friso en cuyo centro aparece la figura de un
personaje ricamente ataviado, en posición frontal, que sostiene en cada una de
sus manos un báculo con figuras de aves (águilas o cóndores).
Probablemente
esta figura representa al dios Wiracocha. Presenta una cabeza radiada de
la que se desprenden otras figuras zoomorfas, entre ellas, cabezas intercaladas
de felinos.
Sobre
el rostro se dibuja la silueta de un puma. En ambos costados, y a manera de
ángeles se ubican tres hileras de ocho personajes de perfil y corriendo hacia
la figura central, alados y también ricamente ataviados. Un total de treinta y dos
figuras.Cada
uno de estos seres alados porta un bastón que muy probablemente sea un
instrumento musical de viento. En la parte inferior figura una franja decorativa con elementos
geométricos donde se hallan cuatro “trompetistas”, hombrecillos en actitud de
tocar un instrumento de viento. Sobre la misma línea inferior destacan soles
radiantes.
La
forma típica de la cerámica Tiahuanaco está constituida por el quero, que
es un vaso en forma de timbal... La palabra “quero” es quechua y significa
“madera”.

Este nombre es aplicado a este recipiente tiahuanaquense por su parecido a los queros ceremoniales incaicos, que si son de madera.
El
quero de Tiahuanaco es de cerámica y copió el aspecto de vasos de madera
contemporáneos a su tiempo e incluso anteriores, que no se han conservado
por ser de madera.
Utilizaron
colores blanco y negro, sobre rojo. Los colores eran siempre opacos.
Otra forma cerámica era el sahumerio, al que a veces se dotaba de una cabeza escultórica de puma. Este recipiente se usaba como sahumador.

